lunes, 6 de diciembre de 2010

El impulso del segundo y la desesperación de la hora

Es impresionante lo rápido que una idea puede viajar por tu mente. Dejando un rastro tan claro que somos capaces de montar maravillas de ella o tan difusas que ni siguiera sabemos desentrañar lo que nos intentan decir.  No siempre estamos preparados para aceptarlas. Ver como careces de medios, para plasmar tu idea en esa fraccion de segundo, es no solo frustante, sino que parece una mala broma del destino. Pues cuantas horas pasamos delante de una "hoja en blanco" y las horas nos observan triunfantes, ante nuestra destacada impotencia. Decenas de horas, cientos de minutos y miles de segundo buscando a aquella musa, la cual brilla por su ausencia. En definitiva, para lograr algo en esta vida, ¿Vamos a tener que estar siempre sujetos a sus caprichos o algun día seremos capaces de traer a nuestra mente esas grandes ideas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario